Tecnología radar sin contacto Micropilot FMR50 en Heineken

Medición desde el exterior de un tanque de ácido

Los procesos CIP requieren grandes cantidades de ácido sulfúrico y sosa caustica, que se almacenan en tanques plásticos. Hasta la fecha, la medición de nivel se realizaba con un sistema de boyas que requería un constante mantenimiento. Además, en determinadas ocasiones las boyas se quedaban clavadas marcando un falso estado. Gracias a la utilización del nuevo radar Micropilot FMR50, Heineken ha visto reducidas las tareas de mantenimiento, beneficiándose además de todas las ventajas de la tecnología radar sin contacto.

FMR50 en un depósito de ácido

Beneficios para el cliente

  • El eco de la señal del producto es excelente (ácido con constante dieléctrica superior a 10)

  • Las tareas de mantenimiento se han minimizado

  • Posibilidad de diagnóstico remoto

  • No ha sido necesaria la instalación de una nueva tubuladura y por lo tanto tampoco ha sido necesaria una certificación del tanque.

  • En situación con fuertes lluvias el equipo sigue marcando correctamente

El nuevo radar sin contacto Micropilot FMR50 ha permitido la sustitución de un equipo mecánico que requería un mantenimiento continuo. La sustitución del cable de las boyas era costosa y peligrosa.

Armando Rivero
Heineken España, S.A.

La aplicación

Debido a los continuos procesos CIP, Heineken precisa grandes cantidades de ácido sulfúrico y sosa caustica para neutralizar el pH. En la planta EDAR disponen de 3 tanques plásticos (2 ácido, 1 sosa) los cuales miden el nivel mediante boyas. Cada tanque dispone de 3 puntos de conmutación para controlar dicho nivel.

Los depósitos de ácido son exteriores y no disponen de ninguna tubuladura libre donde poder instalar un medidor de nivel sin contacto.

Nuestra solución

El equipo seleccionado ha sido un radar sin contacto Micropilot FMR50, con una antena de DN100, cabezal de plástico y comunicación Profibus. FMR50-AAGCAABRUAE+AD. Se han instalado 3 equipos en la EDAR (2 tanques de ácido y 1 de sosa) y 2 en cervecería (2 tanques de ácido), ascendiendo a un total de 5 niveles radar no invasivos.

Gracias a la antena DN100 la apertura del haz es de tan solo de 8°. Con esta apertura tan estrecha es muy fácil focalizar el haz y evitar ecos interferentes no deseados. El cabezal plástico es idóneo para un ambiente corrosivo y el soporte suministrado facilita la instalación.