Los poliuretanos son omnipresentes. Desde hace 90 años, estos todoterrenos del mundo del plástico aportan comodidad, estabilidad y resistencia a la intemperie a nuestras vidas. Como recubrimientos líquidos, ofrecen acabados superficiales duraderos y resistentes, ideales para aplicaciones en automóviles y pavimentos. En forma de adhesivos, mantienen unidos zapatos y libros. Los polímeros sintéticos desempeñan un papel clave en la industria del mueble, especialmente como espumas flexibles empleadas en la fabricación de tapicerías y colchones. También se utilizan en espumas rígidas, como las que aíslan térmicamente frigoríficos y millones de edificios, aumentando así la eficiencia energética y contribuyendo de forma significativa a la lucha contra el cambio climático.
En medio de la transición
No obstante, los poliuretanos todavía tienen un largo camino por recorrer para alcanzar unos niveles óptimos de sostenibilidad. Al igual que la mayoría de los 414 millones de toneladas de plásticos que se producen cada año en el mundo, los poliuretanos suelen fabricarse a partir de derivados del petróleo, un proceso que genera emisiones de CO2 y contribuye al cambio climático. Y al final de su vida útil, terminan en vertederos o incineradores. Según la OCDE, solo el 9 % de los residuos plásticos del mundo se recicla. Pero las cosas están cambiando. “Cada vez más empresas químicas están empezando a repensar los polímeros. “La industria se encuentra en medio de un proceso de transformación fundamental”, afirma Thomas Pellender, director técnico de ventas de la industria química en Endress+Hauser Alemania. Covestro se posiciona como uno de los pioneros globales en la fabricación de plásticos avanzados y productos intermedios de máxima calidad. “La economía circular ha sido un principio rector para nosotros desde 2019 y estamos plenamente comprometidos con ella. “Sin una economía circular, alcanzar la neutralidad climática es inviable”, afirma Thorsten Dreier, director de tecnología de Covestro.
El objetivo de Covestro con su programa estratégico es transformar la producción de plásticos y sus componentes químicos hacia alternativas respetuosas con el medio ambiente y climáticamente neutras siempre que sea posible. Por ello, la empresa utiliza cada vez más materias primas de origen biológico y energías renovables en sus procesos de producción. De forma paralela, impulsa el desarrollo de tecnologías innovadoras y eficientes desde el punto de vista energético, orientadas a optimizar el reciclaje mecánico y químico tanto de los productos al final de su vida útil como de los residuos inevitables. La idea es que los productos y procesos sean circulares por diseño. Thorsten Dreier: “Colaboramos activamente con todos los eslabones de la cadena de valor y con la comunidad científica, creando alianzas estratégicas que nos permiten avanzar hacia las mejores soluciones para una economía verdaderamente circular”.
Hechos clave
9 %
de los residuos plásticos del mundo se reciclan, según la OCDE.
Hechos clave
414
millones de toneladas es la cantidad de plástico que se produce cada año en todo el mundo.
Hechos clave
150
puntos de medición y sensores en la planta piloto de Covestro hacen posible la fabricación anilina de origen biológico.
Un motor de transformación
No obstante, los poliuretanos todavía tienen un largo camino por recorrer para alcanzar unos niveles óptimos de sostenibilidad. Al igual que la mayoría de los 414 millones de toneladas de plásticos que se producen cada año en el mundo, los poliuretanos suelen fabricarse a partir de derivados del petróleo, un proceso que genera emisiones de CO2 y contribuye al cambio climático. Y al final de su vida útil, terminan en vertederos o incineradores. Según la OCDE, solo el 9 % de los residuos plásticos del mundo se recicla. Pero las cosas están cambiando. “Cada vez más empresas químicas están empezando a repensar los polímeros. “La industria se encuentra en medio de un proceso de transformación fundamental”, afirma Thomas Pellender, director técnico de ventas de la industria química en Endress+Hauser Alemania. Covestro se posiciona como uno de los pioneros globales en la fabricación de plásticos avanzados y productos intermedios de máxima calidad. “La economía circular ha sido un principio rector para nosotros desde 2019 y estamos plenamente comprometidos con ella. “Sin una economía circular, alcanzar la neutralidad climática es inviable”, afirma Thorsten Dreier, director de tecnología de Covestro.
El objetivo de Covestro con su programa estratégico es transformar la producción de plásticos y sus componentes químicos hacia alternativas respetuosas con el medio ambiente y climáticamente neutras siempre que sea posible. Por ello, la empresa utiliza cada vez más materias primas de origen biológico y energías renovables en sus procesos de producción. De forma paralela, impulsa el desarrollo de tecnologías innovadoras y eficientes desde el punto de vista energético, orientadas a optimizar el reciclaje mecánico y químico tanto de los productos al final de su vida útil como de los residuos inevitables. La idea es que los productos y procesos sean circulares por diseño. Thorsten Dreier: “Colaboramos activamente con todos los eslabones de la cadena de valor y con la comunidad científica, creando alianzas estratégicas que nos permiten avanzar hacia las mejores soluciones para una economía verdaderamente circular”.
Covestro desarrolla nuevas tecnologías en su sede en Leverkusen, Alemania.
Desde su instalación piloto, la empresa se posiciona como pionera en la fabricación de anilina de origen biológico.
El proceso innovador se optimiza con ayuda de la tecnología de medición.
Covestro utiliza anilina para fabricar una materia prima para paneles aislantes.
En su centro de competencia especializado, Covestro explora soluciones biotecnológicas.
Covestro está buscando formas de recuperar los componentes de las espumas flexibles de los colchones viejos mediante el reciclaje químico.
Covestro desarrolla nuevas tecnologías en su sede en Leverkusen, Alemania.
Desde su instalación piloto, la empresa se posiciona como pionera en la fabricación de anilina de origen biológico.
El proceso innovador se optimiza con ayuda de la tecnología de medición.
Covestro utiliza anilina para fabricar una materia prima para paneles aislantes.
En su centro de competencia especializado, Covestro explora soluciones biotecnológicas.
Covestro está buscando formas de recuperar los componentes de las espumas flexibles de los colchones viejos mediante el reciclaje químico.
Una estrecha colaboración
No cabe decir que la planta piloto confía en la tecnología de medición de Endress+Hauser para sus sistemas de monitorización de procesos. “Endress+Hauser es uno de los socios tecnológicos con los que Covestro mantiene una colaboración sólida y duradera”, señala Sebastian Mahler, director de tecnología de control de procesos en Covestro. De hecho, es una asociación que se remonta a décadas atrás. Fundada en 2015 tras la escisión de la división de plásticos de Bayer AG y anteriormente operaba bajo el nombre de Bayer MaterialScience,. Un acuerdo de suministro firmado con Bayer en 2003 establece que Covestro utiliza instrumentos de Endress+Hauser como estándar en sus plantas a nivel mundial. "Nuestra relación con Covestro se caracteriza por una estrecha colaboración y una confianza mutua que abarca todos los niveles, desde los técnicos de servicio hasta la alta dirección. Nos incorporamos a sus proyectos desde el inicio. Gracias a esta colaboración, estamos en contacto constante con su personal técnico, lo que nos permite proponer las soluciones de medición más adecuadas y acompañarlos en el diseño de sistemas eficientes”, señala Thomas Pellender, gerente técnico de ventas de Endress+Hauser.
Sebastian Mahler, de Covestro, coincide en ello: “Desde el punto de vista técnico, se trata de una colaboración entre iguales. Endress+Hauser es de las pocas empresas que realmente se implican en entender nuestros requisitos técnicos para ver si pueden llevarse a cabo. “Tanto nosotros como nuestros homólogos mantenemos una colaboración mutua, compartiendo conocimientos que pueden impulsar futuros avances en ambas organizaciones”. En Covestro, la tecnología de medición desempeña un papel esencial para garantizar el funcionamiento fiable y eficiente de plantas y equipos, lo que permite reducir el consumo energético y de materias primas, además de minimizar la generación de residuos. “La tecnología de medición es fundamental para el desarrollo de nuevos procesos”, afirma Mahler. “Es clave para entender los procesos y calcular los factores de ampliación de forma precisa.” Las mediciones de alta precisión permiten a Covestro validar, analizar y perfeccionar nuevas tecnologías, facilitando su escalado gradual hasta alcanzar condiciones aptas para la producción industrial a gran escala.
La innovación es clave
Actualmente se están llevando a cabo diversas iniciativas de escalado en el campus industrial de Covestro. A modo de ejemplo, desde 2022 Covestro opera una planta piloto para la producción de hexametilendiamina (HMDA) de origen biológico, un componente clave en recubrimientos líquidos y adhesivos. La tecnología de proceso fue desarrollada en colaboración con la empresa biotecnológica estadounidense Genomatica. “Independientemente del proyecto, las alianzas son clave para nosotros, ya que la sinergia de conocimientos especializados nos permite avanzar con mayor eficacia hacia nuestros objetivos”, afirma Thomas Vössing. Del mismo modo, Covestro está desarrollando más de 20 proyectos centrados en la investigación de nuevos métodos de reciclaje. “Además de investigar nuevas fuentes de materias primas de origen biológico, estamos acelerando el desarrollo de tecnologías de reciclaje innovadoras. Aspiramos a convertirnos en una empresa completamente circular y climáticamente neutra, y estamos impulsando todas las formas de innovación que nos permitan avanzar en esta dirección”, explica Thorsten Dreier, director de tecnología de Covestro. “El reciclaje nos ofrece la oportunidad de cerrar el círculo, transformando los residuos en recursos valiosos que pueden reintegrarse en la cadena de producción.”.
En otra planta piloto, Covestro y sus socios han logrado un primer avance en el reciclaje químico. La planta se dedica al reciclaje de espumas flexibles de poliuretano provenientes de colchones usados, una iniciativa especialmente relevante si se considera que cada unidad contiene, en promedio, entre 15 y 20 kilogramos de material aprovechable. Lo que distingue a la tecnología de reciclaje químico Evocycle® CQ de Covestro frente a otros métodos es su capacidad para recuperar los dos componentes principales del poliuretano —el poliol y el precursor del diisocianato— con una elevada calidad y pureza. En cambio, la tecnología de reciclaje enzimático desarrollada por Covestro aún se encuentra en una fase inicial de investigación. Mediante procesos enzimáticos, esta tecnología biotecnológica permite romper las cadenas poliméricas de los plásticos y recuperar los monómeros, aptos para la producción de nuevos materiales con propiedades equivalentes a las originales. Una de las principales ventajas del reciclaje enzimático es que se realiza a temperaturas muy suaves, lo que reduce significativamente el consumo energético y la generación de subproductos no deseados. De este modo, la industria química se aproxima cada vez más a los sistemas de circuito cerrado presentes en la naturaleza, en los que no se generan resdiuos y todos los recursos se reutilizan.
Si bien estos son hitos importantes, Covestro aún tiene un largo camino por recorrer para lograr la circularidad total en sus procesos de fabricación de plásticos y sus componentes Pero para Thorsten Dreier, director de tecnología de Covestro y uno de los impulsores de la estrategia de economía circular de la compañía, estos y otros hitos clave son motivo de confianza: “Estamos logrando avances en todas las áreas prácticamente a diario Dicho esto, todavía estamos muy lejos de alcanzar nuestro objetivo”.
Productos químicos de origen vegetal
Gracias a un avance científico de Covestro, ahora es posible producir anilina, un compuesto químico básico, sin necesidad de utilizar petróleo crudo ni otras materias primas fósiles.
Covestro de un vistazo
Covestro es uno de los líderes mundiales en la fabricación de materiales poliméricos de alta calidad y sus componentes. Con sede en Leverkusen, Alemania, Covestro contribuye activamente a mejorar la sostenibilidad y la calidad de vida en un gran número de áreas. Covestro abastece a clientes de todo el mundo en industrias clave como la movilidad, la construcción y los bienes para el hogar, así como el sector eléctrico y electrónico. Los polímeros de Covestro también se utilizan en sectores como el deporte y el ocio, las telecomunicaciones y la salud, así como en la propia industria química. En 2024, Covestro tenía operaciones de producción en 46 ubicaciones en todo el mundo.
Hechos clave
2015
es el año en que se fundó Covestro
Hechos clave
17 500
empleados en 2024
Hechos clave
14 200
millones de euros en ventas en 2024