Al conversar con fabricantes sobre sus estrategias climáticas, es habitual escuchar que la mayor parte de sus emisiones de carbono proviene de su cadena de suministro. “Endress+Hauser no es una excepción”, afirma Hans Joachim Fröhlich, director de tecnología y del portafolio de productos. “Nuestra huella ambiental se debe en gran parte a las grandes cantidades de acero y aluminio utilizadas en nuestros instrumentos de medición”. En colaboración con los centros de productos de la empresa, Endress+Hauser tiene como objetivo reducir progresivamente estas emisiones, con el fin de lograr la descarbonización total de su portafolio de productos para el año 2050.
Hans Joachim Fröhlich, director de tecnología y del portafolio de productos, busca diferentes posibilidades para mejorar la huella de carbono de los equipos de medición.
La solución más simple suele ser solo una construcción teórica; rara vez se materializa en la práctica. “Si en un futuro cercano se consolidara un mercado global atractivo desde el punto de vista financiero para el acero verde, podríamos adaptar nuestra producción de forma inmediata”, afirma Fröhlich. Pero la fabricación climáticamente neutra de esta materia prima todavía está en la fase piloto. Además, la velocidad con la que puede ampliarse la capacidad depende directamente de la disponibilidad de electricidad renovable y de hidrógeno verde, lo que complica aún más el proceso. “Por eso buscamos otras formas de mejorar la huella de carbono de nuestros productos, utilizando elementos que podamos crear e implementar rápidamente nosotros mismos”, añade Fröhlich.
Algunas propuestas se fundamentan en el diseño orientado al ahorro de materiales. Modificar los sensores en sí es prácticamente imposible debido a la necesidad de garantizar su precisión y la fiabilidad. “Sin embargo, en los equipos de medición con acceso inalámbrico, podría prescindirse de la pantalla.”, afirma Fröhlich. “Otra opción es miniaturizar aún más la electrónica encapsulada”. En la medición de caudal y nivel, Endress+Hauser hace tiempo que incorpora la tecnología de dos hilos en sus instrumentos. A diferencia de la tecnología de cuatro hilos, requiere menos energía y utiliza menos componentes electrónicos.
Optar por diseños modulares
La economía circular es otro aspecto clave en el que Endress+Hauser está centrando sus esfuerzos. “Nuestros instrumentos ya cuentan con una larga vida útil que oscila entre los 15 y 20 años, y nuestro objetivo principal es seguir extendiéndola aún más”, afirma Fröhlich. Nuevamente, la electrónica de los instrumentos puede influir significativamente en la mejora de la sostenibilidad, ya que su vida útil es más corta y es más susceptible a la obsolescencia tecnológica que los sensores y los componentes mecánicos. Un ejemplo de esta estrategia es la última generación de transmisores Proline 300/500 para la medición de caudal, con módulos de comunicación y electrónica principal que pueden reemplazarse fácilmente. Este enfoque facilita la incorporación de futuros estándares de comunicación y la integración de nuevas funcionalidades.
Sin embargo, la renovación y reutilización de los equipos de medición tiene sus límites. “Dada la gran cantidad de variantes, casi cada uno de los tres millones de instrumentos que producimos cada año es único”, explica Fröhlich. Otros obstáculos para la renovación son la falta de tecnología de medición estandarizada en las plantas, las normativas específicas de cada sector, los requisitos particulares de los procesos y la alta criticidad de muchos puntos de medición. No obstante, todavía hay margen para reducir la huella de carbono del producto durante su fase de funcionamiento “La mayoría de los nuevos equipos de campo de Endress+Hauser ahora incluyen Heartbeat Technology con funciones de diagnóstico, verificación y monitorización. “Gracias a esta tecnología, es posible optimizar los ciclos de calibración y planificar con mayor precisión las intervenciones de mantenimiento”, afirma.
Para Fröhlich, hay algo que está claro: la descarbonización del portafolio de productos será un motor clave de innovación en Endress+Hauser. Para lograrlo, será fundamental colaborar estrechamente con los clientes, cuya prioridad actual es reducir las principales fuentes de emisiones en sus instalaciones, como el suministro energético, la maquinaria, las bombas y las tuberías. “En una gran planta química, la tecnología de medición representa tan solo el 0,5 % de la huella de carbono total”, afirma.